MST (MOVIMIENTO DE TRABAJADORES
RURALES
SIN TIERRA del BRASIL)
El MST fue fundado en el año l984 por un grupo de militantes que
venían de partidos de izquierda, de las comunidades cristianas de
base y de diversos sindicatos rurales.
Su propósito básico, era que los cinco millones de familias
de campesinos sin tierra del Brasil consiguieran tierras donde trabajar
y, por medio de esa reforma agraria, construir “una sociedad más
justa”. Desde entonces, el MST consiguió la instalación de
150.000 familias en diversos predios rurales. La repartición de
tierras forma parte del programa del gobierno actual: El Presidente de
Brasil, CARDOZO prometió instalar a 280.000 familias antes del final
de su mandato. Por ahora no está cumpliendo con los plazos pero,
aunque los cumpliera, el MST cree que es muy poco: a ese ritmo, tardarían
40 años en instalar a 2.800.000 familias, la mitad de los sin tierra
del país. Entonces, su política consiste en presionar de
distintas maneras para acelerar la reforma agraria. Este movimiento llegó
a tener repercución internacional, debido a una filmación
realizada por la Periodista MARISA ROMAO, de la televisión de Marabá,
de una matanza de 19 integrantes de la organización por parte de
miembros de la Policía Militar del estado amazónico de Pará,
en Abril de 1996. Las imágenes mostraban una cantidad de fulanos
muy desarrapados corriendo con PALOS y PIEDRAS detrás de policías,
hasta que un par de policías se daban vuelta y empiezan a tirar
con sus ametralladoras. Ahí, varios campesinos caían, y seguían
los tiros. Según Amnistía Internacional, en los últimos
10 años casi 1000 campesinos murieron en enfrentamientos con la
Policía y los hacendados, en conflictos por la tierra. En Brasil,
la tenencia de la tierra siempre produjo conflictos.
Según informes de la ONU, Brasil es uno de los países
con mayor desigualdad en la distribución de la riqueza: el l por
ciento más rico – 1.500.000 personas- tiene la misma tajada del
producto nacional que el 50 por ciento más pobre –75.000.000 de
personas-, y el 5 por ciento de los Brasileros es dueño del 80 por
ciento de la tierra del país. Según la ONU, la renta de los
358 millonarios más ricos del mundo es mayor que la del 45 por ciento
de la población mundial – 2.300 millones de personas-
En Brasil hay mucha tierra improductiva. Y la Constitución de
1988 dice que la tierra tiene que cumplir una función social de
producción y que, por lo tanto, toda fazenda que no lo haga puede
ser expropiada por el gobierno dentro del marco de la Reforma Agraria.
Un estudio oficial reciente dice que el 44 por ciento de las tierras del
Brasil no está produciendo nada. Del otro lado de la moneda, para
muchos fazendeiros, terratenientes, la tierra es un factor de especulación,
una reserva de valor. Les sirve para recibir créditos muy baratos
de las instituciones oficiales, supuestamente para mejorar sus haciendas;
después los desvían hacia el sector inmobiliario, que les
resulta más rentable. En conjunto, tienen una deuda de 20.000 millones
de dólares con los Bancos Oficiales y Privados. Pero nadie les dice
nada, porque ellos mismos son los dueños de esos Bancos, o están
muy ligados con ellos, y porque además tienen mucho peso en el poder:
hay una agrupación más o menos informal de unos 17 diputados
que se llama “la bancada ruralista”: son todos los diputados que están
comprometidos con los hacendados, y sin ellos no se puede hacer nada en
el Congreso. Ni la reelección del Presidente Cardozo habría
salido sin su acuerdo.
Por su parte entre los integrantes del MST, se encuentran los peones
rurales sin trabajo, o los que ya no pueden vivir con los 100 reales (50
dólares) que les pagan, o los campesinos que perdieron su tierra
y andan deambulando por ahi, buscando empleos temporarios. Están
los garimpeiros, los buscadores de oro que se quedaron sin trabajo ahora
que les cerraron la mina porque la van a privatizar. Están los que
trabajaron en la construcción de las carreteras o las represas.
Están todos esos que vinieron a esta región desde todo el
Brasil, cuando le prometían que el Amazonas les iba a dar tierra
y trabajo. Con el desempleo y la miseria que está resultando del
Plan Real, mucha gente empieza a pensar que la vuelta a la tierra puede
ser una alternativa para, por lo menos, sobrevivir, tener qué comer.
Esos son los integrantes del movimiento, todos esos que no tienen nada,
y que ya no quieren seguir así, no pueden seguir así. Nosotros
tenemos derecho a la tierra, la tierra es de toda la sociedad, no de unos
cuantos. Los latifundistas se la robaron a los indios y al pueblo Brasilero
con la bendición del Gobierno y de su Policía. Preferimos
enfrentar la arrogancia del gobierno y de los hacendados antes que pelearnos
por un pedazo de comida con los buitres y ratas de los basurales de la
ciudad. La lucha es de todos, es del hombre y de la mujer, si las mujeres
no participan no tenemos ninguna posibilidad, dice Gaucho integrante del
movimiento. Ellos dicen que la propiedad privada es sagrada. Tal vez lo
sea. Pero JESUS dice que la vida también es sagrada, ¿no?.
Y nosotros nos morimos de hambre mientras ellos se guardan tanta tierra
sin usar...Si eso es sagrado, su Dios debe ser otro. En el campamento de
la Macaxeira no hay electricidad ni agua ni coches ni negocios. Hay chozas
hechas de troncos y palma, repartidas en un terreno que antes fue selva,
y una plaza central, donde hay un mástil de palo para la bandera
roja. Hay tres chozas de troncos son la Iglesia Católica, la Adventista
y la Evangélica de la Asamblea de Dios. Tambien está la choza
de la Escuela “Compañero Oziel” una de las víctimas de la
masacre. En General, la escuela es una de las primeras cosas que organizan
los acampados del MST: diurna para los chicos, nocturna para los grandes.
Dijo Gorette, que era empleada doméstica en Parauapebas, de 32 años
de edad, “yo no pude elegir nada en la vida. Tuve que ir tirando cada día
como podía, para tratar de comer algo. Ahora que tengo mis hijos,
me gustaría que sus vidas no fueran así: que ellos sí
pudieran elegir su futuro. Ahora sabemos que el problema no consiste en
que no tenemos tierras, dice el lider del grupo, JORGE NERI, sino en que
somos una parte de ese pueblo que está siendo empujado hacía
afuera del sistema, hacia las estadísticas de la miseria. No alcanza
con pelear por la reforma agraria, porque el problema es POLITICO: el gobierno
no sabe qué hacer con millones y millones de personas que le sobran
y muchas veces su única respuesta es militar. Entonces la única
posibilidad es el cambio político, con un proyecto nacional. Yo
no creo en los hombres que viven sin sueño: no digo sólo
el sueño de la Reforma Agraria, de la Revolución. Digo cualquier
sueño que te permita aportar a la felicidad de todos. Esa es la
vida que vale la pena. Aunque a veces pienso que la recompensa es poca.
No es un país independiente, una patria libre....pero bueno, quizás
esos sacrificios sean nuestra cuota para que nuestro pueblo se despierte.
Eduardo Angel Pizzichillo